lunes, 10 de diciembre de 2012

Paseo por Manchester


Mark Twain dijo a principios del S.XIX, que le gustaría vivir en Manchester porque la diferencia entre vivir allí y la muerte era...inapreciable!.Y estaba en lo cierto, porque en mero auge económico e industrial debido a las minas de carbón, la industria del algodón (que daría a la ciudad el apodo de "Cottonpolis") y la apertura del canal comercial, primero a Liverpool y luego a mar abierto. La ciudad vivió en poco tiempo un auténtico boom industrial que incrementó exponencialmente su población, si bien las condiciones de los trabajadores eran absolutamente abusivas e insalubres, por no entrar en detalles acerca de la mano de obra infantil, las muertes por carecer de medidas de seguridad en el trabajo, etc.

Pues bien, mucho ha cambiado la ciudad desde entonces  pero Manchester sigue siendo una de las grandes urbes de Inglaterra, con más de 2 millones de habitantes. Sus calles aún conservan el estilo de la época industrial, incluso la arquitectura moderna utiliza como inspiración dicha era pasada para dar forma a esculturas públicas, edificios funcionales...




Creo que precisamente funcional es la palabra que mejor define la ciudad: buena red de comunicaciones tanto en cuanto a carreteras como a flota de transporte público y edificios modernos donde el cristal y el acero son los elementos más utilizados.
No es fácil ver zonas verdes y en ocasiones como ocurre en Picadilly Gardens, los escasos metros cuadrados de césped están protegidos tras espantosos muros de hormigón.





Pero para romper este ambiente frío y gris de ciudad inglesa (porque la metereología tampoco es que ayude a darle ambiente acogedor...), nos encontramos con varias pinceladas de creatividad a pie de calle: elaborados grafittis que se mimetizan con el entorno, escuelas de arte que presumen de tener talentos derrochando creatividad no sólo en su interior, sino también en el exterior del edificio.












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