martes, 16 de abril de 2013

Perderse por Estambul

Turquía es uno de esos países que me obsesionaba desde que empecé a sentir el gusanillo de viajar y descubrir mundo,y por fin hace un par de semanas llegó el gran momento de hacer las maletas y partir con destino Estambul y Capadoccia.

El tratarse de un viaje de chicas, el reencuentro con amigas desde distintas partes del mundo, conocer nuevas compañeras trotamundos, todo en una ciudad tan mágica e inspiradora sin duda era favorable para que fuese un viaje inolvidable, y así ocurrió.

Nada más llegar a Estambul te golpea el ruido de una ciudad palpitante, llena de gente, de turistas, de trabajadores, de coches, autobuses, tranvías y todos los medios de transporte que uno pueda imaginarse, vanguardistas y auténticas joyas vintage como este funicular que conecta las zonas de mayor pendiente entre Karaköy y Meydani.


Lo siguiente que más me llamó la atención fue la forma de vida de la gente, las costumbres de allí, y me invadió una nostalgia tremenda al pensar que todo eso ya no existía en mi país, y me dieron unas ganas tremendas de protegerlo, de meterlo todo en una burbuja donde no pudiese corromperse, ni destruirse. Todo es pequeño comercio en la zona de la Old City, fruteros, panaderos, carniceros, electricistas, ferreteros, zapateros... maravilloso, en mi semana de vacaciones no eché de menos en ningún momento un Mc Donald's, ni un IKEA, ni un Lidl, ni Carrefour, ni nada parecido, los comercios son locales pequeños, regentados por la gente de toda la vida, con nombres y apellidos, con estrechas relaciones entre los vecinos. Ah! Los vecinos! Poder contemplar a gente cantando al tender la ropa en su balcón, o mujeres charlando de piso a piso a través de las ventanas en una noche espléndida, eso es algo que sólo valoramos cuando lo perdemos. ¿Cuántos tenemos relación hoy en día con nuestros vecinos? Sí, es cierto que los edificios parecen un tanto desaliñados, porque los dueños están más preocupados por mantener su casa reformada en el interior, que por la apariencia exterior de la fachada. ¡Maravilloso! Eso sí, nadie puede negar la limpieza de las calles, ni un papel fuera de la papelera, eso es ser civilizado y fuera de Europa. ¡Punto para ellos!.

Cuando se acercan las 5 de la tarde es otro de los momentos palpitantes, la llamada a la oración de los imanes desde las mezquitas, uno de los 5 momentos en que esto ocurre al día. Los desniveles de la ciudad promueven la difusión de los cantos entre mezquitas y es un momento realmente sobrecogedor.

La arquitectura de las mezquitas por supuesto podría merecer un capítulo aparte, pero para una mera aficionada como yo, os comentaré las 3 cosas que más me han llamado la atención:

- La altura de las lámparas, la iluminación sin duda contribuye al recogimiento y la meditación. Una de las cosas que más me llamó la atención, fue que a pesar de los muchos metros de altura que tienen las cúpulas, las lámparas cuelgan a unos escasos 3 metros del suelo.


- En todas las mezquitas que visité hay relojes de péndulo, hay muchas formas de indicar la hora por supuesto, pero esta opción que tiene función ornamental y práctica me sedujo enormemente por su variedad, los hay más o menos decorados, más o menos antiguos, pero todos son de pie con su correspondiente péndulo.

- No olvidemos que es un país con abrumadora mayoría musulmana, y en la cultura islámica el papel de las mujeres es muy distinto al de los hombres. No pueden compartir espacio en la mezquita (de hecho, antes era un lugar reservado a los hombres) por lo que ellas tienen una zona reservada en los laterales.



Si tuviese que elegir una mezquita de todas las que visité, sin duda me quedaría con Süleymaniye, en una de las colinas del Cuerno de Oro es magnífica, con unos impresionantes jardines que dan la bienvenida a un lugar de retiro, de espiritualidad, que convive a la perfección con uno de los campus universitarios lleno de  alboroto sólo unos metros más adelante. Fue construida entre 1550 y 1557 por 3523 artesanos albañiles, y sus 4 imponentes minaretes (solo la Mezquita Azul tiene más minaretes que ella) simbolizan que Süleyman, el sultán otomano que mando construirla, era el cuarto de los sultanes Osmanli en regir la ciudad.


Y también una mención especial para la Mezquita Azul, que pese a lo sobrecogedor del edificio, no puede disfrutarse propiamente por la cantidad de visitantes que la frecuentan, y el intenso olor a pies de los mismos, que de forma penetrante le invaden a uno al entrar, yo me pregunto cómo deben sentirse los asistentes a dicha mezquita para rezar, al sentir que su sagrado templo es profanado de esta manera.

Por supuesto no se puede ir uno de Estambul sin terminar el recorrido por Aya Sophia, primero iglesia y luego mezquita, cuyo exterior no es especialmente atractivo, pero al entrar sencillamente faltan palabras para describirlo. Me gustó mucho la visita charlando con una amiga y llegando a la conclusión de que el único orden posible es que Aya Sophia fuera primero iglesia y luego mezquita, por una razón contundente: los cristianos nunca hubiesen utilizado las instalaciones de una antigua mezquita, la hubiesen destruido, y en su lugar construido una iglesia nueva, como símbolo de prepotencia y superioridad, como ha ocurrido históricamente.


Imagen detalle de la zona de rezo reservada exclusivamente para el sultán:

Y para el final dejo mi monumento favorito: las Cisternas de la Basílica (Basilica Cistern),  porque te sumerge en un mundo de grandiosidad subterráneo elaborado meticulosa y magistralmente a partir de restos de otros edificios derruidos, porque la historia lo tuvo olvidado durante muuchos años y solo la cultura popular pudo mantenerlo vivo y sacarlo de nuevo a la vida pública, empezaron a investigar a raíz de que los locales hablaban de que había casas desde las que, a través de un agujero en el suelo, podían pescar! ¡Incluso el tamaño de los peces existentes en dicho aljibe está a la altura de las dimensiones del recinto! El misterio de las dos cabezas de medusas dispuestas alocadamente pero sin duda con un  propósito hasta hoy desconocido, el árbol de los deseos, el sentir el goteo del agua filtrándose por las paredes en continua alimentación del depósito de agua, la tenue iluminación...es mágico.


Imagen detalle del árbol de los deseos:


Esto es un escuetísimo resumen de Estambul, en otro post comentaré la gastronomía turca y la ruta por Capadoccia, seguiremos informando!.

















jueves, 3 de enero de 2013

The First Cut en Manchester

Sin duda, lo que considero más recomendable tras mi periplo por Manchester es visitar la "Manchester Art Gallery", donde hasta el 27 de enero se puede contemplar la exposición "The First Cut": un grupo de artistas del papel demuestran a golpe de hoja, las increíbles filigranas de las que son capaces para construir mundos imaginarios, criticar hasta dónde se extiende la sombre del poder capitalista sobre el mundo, lo efímero de los objetos cotidianos y mucha, mucha creatividad.
Sin duda, es de las exposiciones más originales que he visto en mucho tiempo.

Seres de cuento inquietos, misteriosos, que cobran vida a golpe de cuchilla:


Increíbles estructuras de papel, como esta de Laura Cooperman denominada Spin en la que, pese a la alusión a la maquinaria, al movimiento mecánico, no se empleó ningún tipo de máquina para cortar el papel.


Libros de cuyas hojas nacen árboles, cerrando un ciclo infinito.



La naturaleza tiene un lugar destacado en esta exposición, con constantes alusiones a la fuente de material prima:



El tamaño o el número de dimensiones no es problema, para muestra esta moto reproducida con papel a tamaño real: 

 Universos oníricos se entremezclan con crítica social, como este de Andrea Dezso:


Plano detalle de la misma obra, recalcando que absolutamente todo es recortado, nada es pintado o postizo:





lunes, 10 de diciembre de 2012

Paseo por Manchester


Mark Twain dijo a principios del S.XIX, que le gustaría vivir en Manchester porque la diferencia entre vivir allí y la muerte era...inapreciable!.Y estaba en lo cierto, porque en mero auge económico e industrial debido a las minas de carbón, la industria del algodón (que daría a la ciudad el apodo de "Cottonpolis") y la apertura del canal comercial, primero a Liverpool y luego a mar abierto. La ciudad vivió en poco tiempo un auténtico boom industrial que incrementó exponencialmente su población, si bien las condiciones de los trabajadores eran absolutamente abusivas e insalubres, por no entrar en detalles acerca de la mano de obra infantil, las muertes por carecer de medidas de seguridad en el trabajo, etc.

Pues bien, mucho ha cambiado la ciudad desde entonces  pero Manchester sigue siendo una de las grandes urbes de Inglaterra, con más de 2 millones de habitantes. Sus calles aún conservan el estilo de la época industrial, incluso la arquitectura moderna utiliza como inspiración dicha era pasada para dar forma a esculturas públicas, edificios funcionales...




Creo que precisamente funcional es la palabra que mejor define la ciudad: buena red de comunicaciones tanto en cuanto a carreteras como a flota de transporte público y edificios modernos donde el cristal y el acero son los elementos más utilizados.
No es fácil ver zonas verdes y en ocasiones como ocurre en Picadilly Gardens, los escasos metros cuadrados de césped están protegidos tras espantosos muros de hormigón.





Pero para romper este ambiente frío y gris de ciudad inglesa (porque la metereología tampoco es que ayude a darle ambiente acogedor...), nos encontramos con varias pinceladas de creatividad a pie de calle: elaborados grafittis que se mimetizan con el entorno, escuelas de arte que presumen de tener talentos derrochando creatividad no sólo en su interior, sino también en el exterior del edificio.












domingo, 4 de noviembre de 2012

Crosby beach


Hay una serie de factores que conviene tener en cuenta antes de ir a un destino como este:

1. Al tratarse del mar de Irlanda en noviembre, hay que ir bien equipado con ropa de abrigo.
2. Tener claras las diferencias de pronunciación entre "beach" y "bitch", los matices son mínimos, pero nos pueden evitar situaciones rarunas y miradas desconcertantes de desconocidos! jejeje ;P
3. El grado de diversión es exponencialmente más alto en función del calzado que se lleve, siendo el nivel más bajo unas deportivas o bailarinas que se puedan mojar, y el más alto unas botas katiuskas que te permitan jugar con las olas y chapotear con la misma ilusión de un niño.

Solo unas paradas de bus separan el centro de Liverpool de esta preciosa playa donde, además de las gaviotas perfectamente educadas que se colocan siempre mirando en la misma dirección...


...También podemos deleitarnos con una exposición permanente del artista Antony Gormley: "Another place" consiste en la reproducción a partir del cuerpo del propio artista empleado como molde, de 100 estatuas a tamaño real, realizadas en hierro fundido. Cada figura pesa 650 kilos y están situadas a lo largo y ancho de la playa, adentrándose incluso varios metros en el mar.





Es sobrecogedora la imagen de estas figuras orientadas mirando al mar, en perenne contemplación silenciosa de lo que en él sucede.


Esta playa pese a ser galardonada como una de las más limpias de la costa británica, no es sin embargo apta  para el baño, ya que su arena blanda y pantanosa y las mareas cambiantes la convierten en un sitio realmente peligroso, algo que a simple vista no se puede apreciar tal día como hoy con el mar en aparente calma.

domingo, 28 de octubre de 2012

Mi vecino el orfanato abandonado


Por estas fechas el ambiente fantasmal y zombie de Halloween inunda las calles, las casas, los escaparates de las tiendas...

Es tiempo de leyendas e historias de miedo, de fenómenos paranormales como los que inspiran antiguos edificios abandonados como este: el orfanato abandonado de Newsham Park, en Liverpool. Un imponente edificio que data de 1869:


Digno de la más macabra peli de miedo, rodeado de altísimas verjas coronadas con alambres de afiladas púas que parecen mantener alejados a los curiosos sin embargo, impresiona que la puerta de la verja que da acceso a la puerta principal está abierta... ¿invitando pues a entrar?


En uno de los carteles se puede leer la advertencia de que estás siendo grabado por un circuito cerrado de cámaras y justo encima un cartel mucho más antiguo que el anterior, indica que esa puerta da acceso al Hospital de Park, es el único cartel que queda indicando la funcionalidad del centro.  Y es que tras clausurarse como orfanato, luego se reabrió como hospital.

Curioso que un edificio de estas dimensiones solo se anunciase con un cartel hecho a mano con un folio plastificado, a no ser que la su actividad fuese de sobra conocida, y en ese caso... ¿por qué motivos?


También es llamativo que todas las puertas y ventanas del recinto están selladas con tablones de madera, salvo 3 ventanas situadas a distintas alturas y con distinta orientación... ¿serán las mismas que utilicen para vigilar los responsables de las cámaras? ¿O habrá alguien más?


El Orfanato para marineros de Newsham Park fue el primer centro de este tipo que se abrió en Inglaterra. Llegó a dar cobijo, educación y manutención a más de 300 niños a la vez, de hecho, durante la Primera Guerra Mundial llegó a albergar a más de 1.000 niños...

¿Resonarán entre las viejas tuberías y los angostos pasillos las risas de los niños jugando o sus lamentos y sollozos?



Si como yo, después de dejad volar vuestra imaginación os apetece conocer más, aquí os dejo un enlace:
http://en.wikipedia.org/wiki/Newsham_Park_Hospital





miércoles, 10 de octubre de 2012

Descubriendo las tierras de la Gran Bretaña: Blackpool

Resulta que este "charco negro" era uno de los lugares de ocio del joven John Lennon, al igual que muchos otros habitantes de Liverpool. La amplia oferta de ocio y la playa le convierten en el principal destino de la zona Noroeste de Reino Unido.

Su nombre se debe a las manchas negruzcas que aparecían en el Mar de Irlanda consecuencia de la canalización de residuos de una mina local.



Muelles que se adentran sobre el frío mar, una hermosa playa de extensión kilométrica y un sinfín de atracciones para grandes y pequeños y restaurantes con carteles a cada cual más ostentoso para llamar la atención de los transeúntes.





Podemos acceder de forma gratuita a la Tower Eye de Blackpool,que alberga en su interior una maqueta del mismo realizada en plata, un circo, un barroco salón de baile, restaurante y sala de proyecciones.
Eso sí, para cualquiera de estas atracciones hay que pagar, pero aunque solo sea para apreciar las vistas y el interior, merece la pena acercarse a este emblemático edificio local.





Me quedé con las ganas de entrar en el magnífico salón de baile, pero os dejo una muestra a través de las puertas de acceso al mismo, que dejan entrever la ornamentación lujosa, el suelo encerado e impecablemente pulido, con sus mesas de los años 20 colocadas y el telón del escenario desplegado como si la banda empezase a tocar en breves instantes...



Pero lo cierto es que prácticamente todo el interés se centra en el paseo marítimo, si nos adentramos en la ciudad, además de los teatros y la iglesia de St.John (en cuya plaza hay una escultura un tanto... vanguardista de un nadador) no hay mucho más que ver. Eso sí, llaman la hilera de locales adyacentes al gran teatro, de apenas 6 metros cuadrados, que cuentan con un enorme número de artículos magistralmente colocados para que quepan todos, dependiente incluido, en la tienda. Me gustó especialmente el puestecito de jabones que aquí os muestro (¡el encuadre de la foto comprende toda la tienda!) :