martes, 15 de mayo de 2012

Andar, respirar, mirar y avanzar



Es un gustazo poder pasear por el centro de Madrid sin prisas, ni agobios, ni estrés por tener que robar minutos al tiempo para llegar puntual a alguna parte.
Pensemos que quizás lo positivo del reciente tarifazo en los transportes públicos de Madrid sirva para que busquemos formas alternativas de transporte, y sobre todo formas mucho más baratas, como caminar.

En este caso me refiero simplemente a pasear, con tiempo para mirar alrededor y descubrir pequeños detalles como los "seres de piedra" que nos vigilan desde tejados, cornisas y esquinas. Acechan, posan e incluso escoltan durante nuestro periplo por la ciudad.

De esta forma descubro formas de animales, poderosos guerreros, ninfas que fueron musas en alguna época de quién sabe cuantos pintores y demás artistas. Me llama la atención las esculturas que coronan la Puerta de Alcalá, seguramente habré pasado por esta zona más de mil veces, y hace solo unos días que descubrí que, lo que podría parecer un soldado con su armadura dispuesto para la batalla (al que por cierto le queda bastante grande el casco) es en realidad una armadura vacía que representa la paz, justo lo contrario de lo que a primera vista nos podría parecer.

Todos estos seres están ahí al alcance de todos, y sin embargo muchas veces pasan desapercibimos cuando nos movemos delante de ellos, simplemente porque no tenemos tiempo de andar, respirar, mirar y sobre todo avanzar.









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